Historia de la joyería

Argollas canarias y asturianas: tradición, mar y orfebrería

12 de agosto, 2026
Argollas canarias y asturianas: tradición, mar y orfebrería

Cuando pensamos en la joyería tradicional de Canarias, pocas piezas son tan reconocibles como las argollas canarias. Han formado parte del traje tradicional durante siglos y hoy siguen siendo uno de los grandes símbolos de la identidad del archipiélago.

Sin embargo, existe un debate que despierta un gran interés entre historiadores, joyeros y amantes de la artesanía: ¿guardan relación las argollas canarias con las tradicionales argollas asturianas?

Aunque no existe una respuesta definitiva, sí encontramos numerosos puntos en común que permiten comprender cómo estas joyas pudieron influirse mutuamente a lo largo de la historia.

Las argollas canarias: mucho más que un pendiente

Las argollas canarias son una de las piezas más características de la joyería popular del archipiélago. Tradicionalmente elaboradas en oro, destacan por su tamaño, su forma de media luna o aro ensanchado y, en muchos casos, por el delicado trabajo de filigrana realizado por los maestros orfebres.

Durante siglos no fueron únicamente un adorno. Representaban el patrimonio familiar y constituían una forma de ahorro que pasaba de madres a hijas como parte de la herencia o de la dote matrimonial.

Su presencia en romerías, fiestas populares y trajes típicos ha permitido que esta joya sobreviva prácticamente intacta hasta nuestros días.

Asturias y su tradición joyera

Asturias también posee una importante tradición orfebre. Desde la Edad Media el trabajo del oro estuvo muy ligado a la región, favorecido por la riqueza minera y por la existencia de numerosos talleres artesanales.

Las argollas tradicionales asturianas presentan ciertas similitudes con las canarias: suelen fabricarse en oro, tienen un tamaño considerable y constituyen una joya de gran valor simbólico dentro del patrimonio familiar.

Aunque estéticamente las piezas asturianas suelen ser algo más robustas y menos delicadas que muchas argollas canarias, ambas comparten una clara vocación artesanal.

¿Existe una influencia directa?

Aquí es donde comienza el debate histórico.

Algunos investigadores y artesanos sostienen que sí existió una influencia directa entre ambos modelos de joyería. Esta teoría se apoya en varios argumentos:

  • La intensa relación comercial entre Canarias y la Península durante siglos.

  • La llegada de numerosos artesanos peninsulares a las islas.

  • El intercambio constante de mercancías entre los puertos del norte de España y Canarias.

  • El gran parecido que presentan determinadas piezas antiguas conservadas.

Desde este punto de vista, las argollas canarias habrían evolucionado a partir de modelos llegados desde diferentes regiones peninsulares, entre ellas Asturias.

La otra teoría: una evolución compartida

Otros historiadores consideran que tanto las argollas canarias como las asturianas son el resultado de una evolución paralela.

Según esta interpretación, ambas derivarían de modelos de joyería que ya circulaban por Europa y la Península Ibérica entre los siglos XVI y XVIII.

Los orfebres compartían técnicas, herramientas e incluso dibujos de inspiración. Posteriormente, cada región adaptó esos diseños a su propia identidad cultural.

Esta teoría también explica por qué encontramos semejanzas entre las argollas canarias y otras joyas tradicionales portuguesas, castellanas o andaluzas.

Canarias: un gran cruce de culturas

Para entender la riqueza de la joyería canaria hay que recordar la importancia estratégica del archipiélago.

Durante siglos, Canarias fue escala obligatoria para las rutas comerciales que conectaban Europa con América y África.

Por sus puertos llegaron tejidos, metales preciosos, piedras, herramientas y también maestros artesanos procedentes de distintos lugares.

Las investigaciones sobre la joyería histórica canaria muestran precisamente que las islas importaron piezas y recibieron influencias de numerosos centros joyeros españoles, europeos e incluso americanos, al mismo tiempo que desarrollaban una producción propia con personalidad propia.

Es precisamente esa mezcla de influencias lo que hace tan especial a la joyería tradicional canaria.

Dos joyas con una misma esencia

Más allá de cuál apareciera primero, las argollas canarias y las asturianas comparten algo mucho más importante: representan la historia de sus pueblos.

Ambas han pasado de generación en generación, han acompañado celebraciones familiares y continúan formando parte del patrimonio cultural de sus respectivas comunidades.

Cada una evolucionó con un estilo propio, pero las dos reflejan siglos de tradición artesanal y el enorme valor que la joyería ha tenido siempre como símbolo de identidad.

De la tradición al piercing moderno

Hoy seguimos perforando lóbulos exactamente igual que hace cientos de años, aunque la técnica y los materiales han evolucionado enormemente.

Mientras antiguamente las argollas se fabricaban principalmente en oro, hoy disponemos de materiales como el titanio grado implante o el oro libre de níquel, que ofrecen una seguridad y una biocompatibilidad muy superiores.

Sin embargo, la esencia permanece intacta.

Cada vez que alguien luce una argolla tradicional canaria o una pieza inspirada en estos diseños históricos, continúa una tradición que ha sobrevivido durante siglos y que sigue demostrando que una joya puede ser mucho más que un simple adorno: puede convertirse en un auténtico legado cultural.

Una elección con contexto y criterio

Conocer el origen, los materiales y la historia permite valorar cada pieza o práctica más allá de la tendencia. En Bendito Querer trabajamos desde la información, la anatomía y la selección responsable. Consulta nuestro servicio relacionado o habla con el equipo si necesitas orientación personalizada.

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